Pena de muerte
Pena de muerte para delitos
graves
Las personas están convencidas que los secuestradores, homicidas y violadores deben ser castigados con pena de muerte, sin embargo no están seguros que sea la mejor solución para terminar con estos problemas ya que nadie tiene el derecho de quitar la vida.
Es por eso que realizamos este ensayo para informar acerca de este delicado
tema.
La pena de muerte es un tema muy delicado e importante ya que se está hablando de la vida de una persona, esta persona está asumiendo su consecuencia, ya que esta hizo algo muy malo y cada quien debe pagar por lo que hace.
La pena de muerte es un tema muy delicado e importante ya que se está hablando de la vida de una persona, esta persona está asumiendo su consecuencia, ya que esta hizo algo muy malo y cada quien debe pagar por lo que hace.
La pena de
muerte o pena capital ha existido a la par con la humanidad, así como
consecuente castigo a quienes cometen violaciones a las leyes impuestas por este último. La pena de muerte se ha manifestado en
todo el mundo y México también formaría parte de esto.
Sin embargo cuando se hace la pena de muerte estas matando a una persona,
por lo tanto te conviertes en asesino y esto no está del todo bien, ya que no
es la mejor solución posible. Matar a alguien no nos ayuda en nada.


¿Que es la pena de muerte?
La pena de muerte o pena capital, es aquella que significa la privación legal de la vida de una persona, ha sido una sanción cuestionada desde hace ya décadas. Por fortuna México la erradicó en la práctica para la ciudadanía, hace más de cincuenta años, aunque constitucionalmente se eliminó en el año de 2005, en donde también se retiró para la población militar.
La pena de muerte o pena capital, es aquella que significa la privación legal de la vida de una persona, ha sido una sanción cuestionada desde hace ya décadas. Por fortuna México la erradicó en la práctica para la ciudadanía, hace más de cincuenta años, aunque constitucionalmente se eliminó en el año de 2005, en donde también se retiró para la población militar.
La “pena de muerte de
facto” la utilizamos para denotar aquellas muertes justificadas
socialmente; aquellas en las que se cree que las personas deben ser privadas de
su vida por algún bien mayor, común o por “razones de seguridad”.
La pena de muerte no
es un concepto abstracto.
Significa causar traumas y lesiones tan graves a un cuerpo humano que
hacen que la vida se extinga. Significa dominar instintos humanos básicos como
la voluntad de sobrevivir y el deseo de ayudar a otros seres humanos que están
sufriendo.
Es un
acto repulsivo que a nadie se debe pedir que ejecute o presencie y que nadie
debe tener el poder de
autorizar. Todos los métodos de
ejecución son espantosos y todos pueden fallar. La idea de que la inyección
letal es una forma humana de matar es sencillamente absurda. El condenado
también tiene que sufrir el terror de esperar el momento de su muerte,
establecido de antemano, y el método de
matar no es siempre el proceso clínico
e indoloro que reivindican sus defensores. Muchas de esas ejecuciones han
acabado en muertes prolongadas
La
pena de muerte estaba contemplada por la Constitución de 1917, por homicidio
con alevosía, parricidio y traición a la patria. Ultima ejecución civil en 1937
y militar en 1961. Para 1975, todos los estados de la república mexicana habían
abolido la pena de muerte aunque a nivel federal seguía existiendo. Abolida en
el 2005 para todos los crímenes.
Entre los que trabajan contra la pena de muerte se
encuentran algunas de las personas a las que esta pena supuestamente ayuda:
víctimas de crímenes y familiares de víctimas de crímenes. Al hacerse cada vez
más evidente que la pena de muerte no tiene un efecto disuasorio superior al de
otras formas de castigo, los que propugnan su uso han empezado a afirmar que es
necesaria para ayudar al proceso de recuperación de las familias de las
víctimas. Es cierto que algunos familiares de víctimas de asesinato encuentran
consuelo en este tipo de castigo. Pero muchos otros no. Algunos familiares han
afirmado que la ejecución del asesino les hace más difícil aceptar la pérdida
de su ser querido.
Hoy en día son los narcos, los sicarios, los
delincuentes, el crimen organizado, las ratas, los violadores, los
secuestradores, y otros adjetivos delincuenciales, quienes “se merecen” la
muerte, sin embargo hay personas que no son catalogadas así y sin embargo ellas
no “se merecen” la muerte habiendo cometido un acto igual de malo o incluso
algo peor. Vivimos en una sociedad injusta, donde tú eres quien debe marcar la
diferencia.

La sociedad no debe tolerar el
homicidio premeditado de personas indefensas, independientemente de lo que
estas personas hayan hecho. Si lo tolera nos condenan a todos a vivir en un
mundo en el que la brutalidad está oficialmente permitida, en el que los
asesinos determinan el tono moral y en el que las autoridades tienen permiso
para fusilar, ahorcar, envenenar o electrocutar a mujeres y hombres a sangre
fría.
La pena de muerte no es la mejor solución a nuestros problemas, esta
persona debe pagar por lo que hizo, pero matarla no es la mejor solución, ya
que no nos sirve de nada convertirnos en ellos y hacer lo que probablemente
ellos también hizo.
Bibliografía: http://www.monografias.com/trabajos11/penmu/penmu2.shtml
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